
Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.
Arte poética de Jorge Luis Borges
La mañana fría nos daba la bienvenida a tierras de Sepúlveda (Segovia). La villa de Sepúlveda es conocida por su gastronomía, historia y su bello entorno natural, donde armoniza su conjunto histórico-artístico con el Parque Natural Hoces del Río Duratón
Esta ruta nos permite disfrutar de la naturaleza y la historia que recorren las calles de esta hermosa villa.
La ruta empieza en el aparcamiento habilitado al inicio del sendero y que nos conducirá hasta el puente Talcano, adentrándonos en el Parque Natural de las Hoces del Duratón.
El letargo del invierno, hace que la naturaleza nos ofrezca esos colores, que en contraste con el día soleado nos permite vislumbrar pequeños inicios de una primavera incipiente.
El primer encuentro con la historia de Sepúlveda, es el puente romano de Talcano que en siglos pasados cruzaba de orilla a orilla el río Duratón, formando parte de la calzada romana que se dirigía a Confuenta. En la actualidad solo podemos contemplar uno de sus arcos.

Continuo mis pasos para atravesar el río por el puente de madera, parándome a contemplar sus aguas como discurren por el cauce del río y los reflejos que se producen en ellas como si fueran pequeñas luciernagas. Estas, bajan revueltas haciendo remolinos al encontrar la maleza o rocas en su camino, pero no por eso la corriente deja de seguir río abajo hasta encontrarse con el río Duero.

Siguiendo la senda, y al otro lado del río junto a una presa, se puede ver La Fábrica de la Luz, antigua central eléctrica que aprovechaba en el pasado, el cauce del río para generar luz eléctrica.
Aguas arriba, el río Caslilla se une al río Duratón.

Mi deambular me lleva a seguir cauce arriba, mientras la senda se adentra en el desfiladero, hasta alcanzar la pasarela anclada en sus paredes. Desde la altura se puede contemplar la belleza del entorno que nos rodea, la naturaleza siempre me sorprende, nunca existe nada igual.

Llegamos al puente de Picazo, toca un pequeño descanso y un poco de charla para hacer más amena la marcha.

Reinicio el camino ascendente y dejo a mis espaldas el desfiladero. A cierta altura atravieso parte de la calzada romana, entrando en Sepúlveda por la Puerta de la Fuerza. Un lugar para contemplar el valle y la iglesia de Ntra. Sra. De la Peña al fondo, en el mirador habilitado para ello.

Desde este punto volveremos a adentrarnos en el enclave histórico de Sepúlveda, atravesando su Plaza Mayor, hasta la iglesia de San Bartolomé que bordearemos y desde donde pude observar la iglesia de El Salvador entre florecientes almendros.

El siguiente tramo se adentra en parajes menos gratificantes, teniendo Somosierra en el horizonte, como motivación a nuestro deambular.
Alcanzando el puente que atraviesa el río Caslilla, seguiremos por el cauce del mismo, teniendo como acompañamiento las paredes de los farallones, donde buitres y “no buitres sin alas” hacen sus vuelos.


Llegaremos a la histórica villa de Sepúlveda, dando por finalizada la ruta.
Antes de regresar, recorreremos el casco histórico artístico de esta bella villa.
Una ruta donde compaginar historia y naturaleza.

GALERÍA








DATOS DE LA RUTA
RUTA: Circular
DIFICULTAD: Fácil
DISTANCIA: 14 kms.
ENLACES DE INTERÉS:
Wikiloc: Ruta de los dos ríos
Sepúlvera turismo
Descubre más desde La Mochila de CopaAl
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Así fue!😉
Me gustaLe gusta a 2 personas
💯
Me gustaLe gusta a 1 persona
Me alegro que te haya gustado
Me gustaLe gusta a 1 persona